defiende el enfoque de género

“No sé bailar” no es excusa cuando escuchas un tema de Luis Alva L.

Un repaso a la trayectoria musical del chiclayano cuyos éxitos internacionales,si viviste los 90,  inevitablemente bailaste.

Publicado: 2014-03-06

¿Qué tienen en común Los Astoria Twisters (grupo nacional de twist de los 60) con Los Fantasma del Caribe (exitosa agrupación de chamos de los 90)?

¿Y los arreglos de valses en ritmo a-gogó de Los Snacks (1967) con el tecno-merengue “Rumba lambada” (1990), hit intercontinental interpretado por la cantante franco-venezolana Natusha?

La respuesta es un personaje: Luis Alva Lescano, laureado compositor, arreglista y productor musical a quien pocos asocian con el oscuro saxofonista que animó la movida rockera peruana de inicios de los 60.

En la siguiente conversa, revisitamos su carrera musical y te contamos detrás de qué canciones –que hasta hoy resuenan en las radios mundiales– estuvo la mano del músico de envidiables pergaminos.


Es una agradable sorpresa ver que conservas tus premios internacionales (40 discos de oro, 28 de platino y 15 de doble platino) junto con los que obtuviste en el Perú a principios de tu carrera: Capullana de Oro, Guitarra de Oro, Tumi de Oro y hasta ¡un Guido! ¿Cómo empezó todo, Luis?

Nací en Chiclayo. Estudié en el colegio nacional San José. Cuando cursaba el tercer año de secundaria ingresé a la Banda del Colegio. Empecé ejecutando el pícolo, luego flauta, clarinete y finalmente el saxo tenor, instrumento que me acompañó por muchos años, dándome las primeras satisfacciones de mi carrera musical. 

Además de pertenecer a la banda, formé y dirigí la orquesta del colegio y, fuera del plantel, integré un cuarteto musical al que llamamos Los Players.

bien a inicios de los 60 CON los players.

Con Los Players, en Chiclayo, ¿tocabas rocanrol?

Con ellos tocábamos música pop, principalmente americana como "All the way", "El amor es una cosa esplendorosa" y "Mambo Skokian". Al terminar la secundaria, y con el deseo de iniciar cuanto antes mi carrera musical, me mudé a Lima. Ahí, a los pocos meses de haber llegado, tuve la suerte de ser invitado a integrar el conjunto juvenil más importante de la época: Los Astoria Twisters, realizando presentaciones en los principales programas de radio y televisión, como “El hit de la una”, “Cancionísima” y “El clan del Cuatro”. 

los astoria twisters en acción

Posteriormente, formé parte también de otros grupos muy populares, como Los Zodiac, Los Madison’s y Los Alfiles y grabé un LP con el grupo Los Snacks llamado “Perú a-gogó”, en el cual hice adaptaciones de conocidos temas peruanos, al ritmo de moda: el a-gogó.

con los alfiles por el 63.

¿Nos puedes contar algo de Los Alfiles y Los Madison’s?

El grupo Los Alfiles estaba integrado por Javier Puntriano, Miguel Goytizolo, Julio Poggi y Kalle Englud. Todos peruanos excepto el último (sueco). No llegamos a grabar discos pero tuvimos muchas presentaciones en “El clan del Cuatro”, donde era uno de los grupos favoritos. Tocábamos temas instrumentales compuestos por mí. 

Los Madison’s era un grupo en el cual yo era el único peruano. Los otros integrantes eran de Estados Unidos, Francia, Suecia y Cuba. No grabamos ningún disco, pero teníamos presentaciones en clubes como el Waikiki de Miraflores, y el Club Esmeralda de Santa María del Mar.

los zodiac según dibujante anónimode la época. el grupo se mantuvo en actividad entre 1961 y 1965.

Los arreglos de valses, polkas, marineras y huaynos que realizas en el 67 con Los Snacks a veces me llaman más la atención que las melodías de esos clásicos. ¿Tenías estudios de música entonces?

Soy autodidacta. Nunca estudié música en ningún lugar excepto lo básico en la Banda del Colegio. Básicamente estudié por mi cuenta apoyado en libros de Teoría, Armonía e Instrumentación (arreglos musicales), y luego aplicando mi propia experiencia. De este modo llegué a realizar inclusive arreglos para orquesta de cámara. 

En 1966, empecé a dar clases privadas de guitarra, basado en un método que yo mismo creé y con el cual tuve mucho éxito, sobre todo en los círculos diplomáticos de Estados Unidos y los países europeos. Paralelamente tocaba en algunos centros nocturnos de categoría como el famoso Grill Bolívar.

lp DE 1967

En los 70 te encontramos en Sono Radio…
El año 1973 fue crucial en mi vida profesional, al ser contratado como Director Musical del sello discográfico más importante del país: Sono Radio, dando inicio así a lo que sería mi verdadera pasión: el mundo de las grabaciones. Ahí tuve la oportunidad de producir a importantes baladistas como Jorge Baglietto, Yoshi y Luigi, Manriquel, y también varios grupos tropicales muy exitosos. Pero lo que me hizo conocido ante el público fue una serie de siete discos instrumentales con gran orquesta al estilo de Frank Pourcell y Paul Mauriat.
Uno de esos discos es el del proyecto Atardecer que, según leo en el blog vinilosperuanos.blogspot.com, fue realizado para el sistema cuadrafónico. ¿Esos temas eran propios o versiones?

Toda mi serie de discos instrumentales (siete) fue editada en sonido cuadrafónico. El grupo Atardecer fue solamente un proyecto de grabación. El grupo en sí no existía. El repertorio del disco que grabamos estaba compuesto por dos potpurrís y cinco composiciones mías. 

en la onda cuadrafónica

También en esa época dirigí varios festivales internacionales de la canción como el Festival OTI en Acapulco, México (posteriormente representé a Venezuela en el mismo festival, pero en Valencia, España), el Festival de Buga (Colombia) y el Festival de Ancón, entre otros. Para 1977 ya mi trabajo musical había trascendido al punto de que, en diciembre de ese año, Panamericana Televisión me dedicó un especial en horario preferencial, en el cual participé con mi Orquesta y Coros, interpretando temas de mis últimos discos.

dirigiendo en el festival de ancón

Luego continúas tu carrera fuera del Perú…

En 1978, con el deseo de ampliar mis horizontes en la música, me trasladé con mi familia a Venezuela, donde iniciaría una nueva etapa en mi vida y en mi carrera profesional. Los primeros años fueron muy difíciles ya que, a pesar de mi experiencia y trayectoria en Perú, tuve que empezar nuevamente desde cero. Pero poco a poco, aprovechando cada oportunidad, fui demostrando mi capacidad, y cosechando los primeros éxitos en ese nuevo país. 

Mi trabajo musical en Venezuela, lo puedo dividir en dos etapas. La primera, entre 1979 y 1988 fue centrada básicamente en el género balada/pop. En esa etapa tuve la oportunidad de trabajar con los principales intérpretes del país, desde el otrora famoso Alfredo Sadel, conocido en Hollywood como “El tenor de América”, hasta el no menos conocido José Luis “El Puma” Rodríguez. En esa época, siete composiciones mías fueron usadas como temas de presentación en telenovelas de las dos principales cadenas de televisión del país.

La segunda etapa, empezó alrededor de 1989, con mi incursión en el género bailable, y fue la más fructífera de mi carrera a nivel internacional. Tomando como base primero el merengue dominicano y luego la cumbia, los fusioné con elementos del tecno-pop como la batería electrónica y los sintetizadores, además de sustituir los arreglos tradicionales por otros más modernos dando como resultado lo que luego fue conocido como el “Tecno merengue” y el “Tecno tropical” o “Tecno cumbia”, géneros que revolucionaron la música bailable, invadiendo las emisoras de radio y televisión, y las discotecas en Venezuela y luego en el extranjero.

De esta manera y bajo mis arreglos y producción musical, surgieron artistas muy exitosos como Natusha, Karolina, Diveana, Roberto Antonio, Miguel Moly y Los Fantasmas del Caribe, grupo que fue además creación mía y que ocupó el primer lugar de las listas de éxitos de todo el continente desde Estados Unidos hasta Argentina.

Algunos de los temas más conocidos de estos artistas, fueron “Noches de fantasía”, “Marejada”, “El la engañó”, “Rumba lambada”, “Mi corazón”, “Diávolo”, “Tus ojos”, “Noches de media luna”, “Muchacha triste”, “Ella es”, “Por una lágrima”, “Noches vacías”, “Y siempre”, “La morena”, “Junto a tu corazón”, etc, temas que encabezaron los rankings internacionales. Todas composiciones mías.

con natusha y el doble platino

“Rumba lambada”, que por acá también la cantaba Chacalón en vivo, se bailó globalmente.

“Rumba lambada”, así como todos los temas de ese disco de Natusha (a excepción de dos compuestos por mi esposa) son composiciones mías. Yo creé todo el concepto de Natusha, hice las canciones y arreglos y luego la contraté a ella para darle voz e imagen al proyecto. Incluso el nombre se lo puse yo. Su nombre real es Nathalie.  

Un tema aparte que fue muy especial para mí, fue una composición que le dediqué al Papa Juan Pablo II, titulado “El buen amigo”, el cual fue interpretado por un niño de voz prodigiosa llamado Adrián Guacarán, ante el Pontífice en el Vaticano.  

Gracias, Luis. Y ahora lo prometido, compartimos sus canciones

A inicios de los 60 con Los Zodiac, un tema del mismo Luis Alva L. dedicado seguramente a las muchachas del antiguo Miraflores: 

Dos de los arreglos que Luis hizo de música criolla en ritmo a-gogó.

En los 70 a ritmo de cowboy cuadrafónico:

Una novela de los 80 unía por enésima vez a la pareja Hilda Carrero y Eduardo Serrano. El tema principal se escuchó mucho por las radios peruanas. 

Su exitosa producción con Natusha:

Está sí o sí la has escuchado:

¿Y estas?

* En la foto de portada: Luis Alva L. con la presidenta y vicepresidente del BMI recibiendo el premio como "Compositor Latino del Año".

Escrito por

H. H. Lévano

Cazadatos del fanzine Sótano Beat. https://www.facebook.com/sotano.beat.39


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